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Uno de los temas de discusión más habituales desde hace años es la forma de abreviar la traducción de
e-mail. Incurrimos, como en otras ocasiones, en el error de tomar el inglés como unidad de medida
de las cosas, un camino que no lleva más que a la desesperación. La mayoría de las propuestas que se hacen
suelen ser confusas, incorrectas o impropias de nuestro idioma: correo-e, c-elec, c. elec., correl,
c. e., etc.
Las abreviaturas no son una mala idea cuando se refieren al correo electrónico, pero es que, en
la mayoría de las ocasiones, no hacemos referencia al correo sino a la «dirección electrónica».
Cuando queremos que alguien nos envíe una carta o una tarjeta postal, le damos nuestra dirección postal
y no nuestro correo postal. Del mismo modo, cuando queremos que alguien nos escriba un mensaje
electrónico, le damos nuestra dirección electrónica, y no nuestro correo electrónico.
En mi opinión, debemos aprovechar la ventaja del castellano en este preciso contexto, pues podemos emplear
tres términos distintos para cada concepto:
e-mail (dirección): dirección
electrónica
e-mail (medio de comunicación): correo electrónico
e-mail (mensaje): mensaje
electrónico
Aun así, algunos hablantes utilizan correo electrónico en todo momento: Escríbeme a mi correo;
Mándame un correo, etc.
Sobre esta cuestión que se lleva discutiendo tantos años, hay una cosa clara: en muchos casos —la mayoría—
no hace falta emplear la abreviatura. Casi nunca. En una tarjeta de visita no indicamos «Dirección postal»
junto al nombre de nuestra calle; del mismo modo, no tenemos por qué indicar que esa dirección que contiene
una arroba (y salta a la vista) es una dirección electrónica, porque es más que obvio. Hace años no, pero
ahora, sí. Y si se trata de otro contexto, pues empleamos el sistema de abreviación española: Dir.
electr., Direc. electr., etc. lo que nos permita el espacio.
Pero pensemos en castellano; dejemos de utilizar el inglés como medida. Durante años, gracias a traductores
poco responsables y programadores angloparlantes algo vagos, nos veíamos obligados a traducir y leer documentación
y programas ametrallados por los puntos abreviativos. Nuestro idioma tiene una extensión distinta
y eso debemos asumirlo los hablantes, los traductores y preverlo los fabricantes que deseen comercializar
sus productos traducidos.
¿Alguien puede decirme si no entiende esta ficticia tarjeta de visita?
Fulanita de Tal y Cual
Productora de salchichas
(+96) 456 987
fulanita@zutano.com
http://embutidos-fulanita.com
Calle del Busilis, 34
42345 Zaragoza (España)
Ni siquiera es necesario indicar que ese número es de teléfono. Se sobreentiende. Habría que distinguirlo
si, además, hubiera un fax. Por ejemplo:
Fulanita de Tal y Cual
Embutidora de salchichas
Tel. (+96) 456 987
Fax. (+96) 456 888
fulanita@zutano.com
http://embutidos-fulanita.com
Calle del Busilis, 34
42345 Zaragoza (España)
¿Es necesaria la abreviatura de dirección electrónica en este contexto? ¿Es necesaria la abreviatura de
«dirección web» o «página web» en este contexto? No.
Y para los amigos de convertir el idioma inglés en una nueva unidad de medida del sistema métrico (-:, los
reto a que traduzcan esta frase al inglés manteniendo el mismo número de letras: «Toponimia y gentilicios
oficiales».
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